- MAYOR DISTANCIA ENTRE APOYOS
- MENOR TIEMPO DE CONSTRUCCION
- COLUMNAS MAS PEQUEÑAS
- REDUCCION DE LA CIMENTACION
- FLEXIBILIDAD DE DISEÑO
- ECONOMICO
- FACILIDAD PARA LA MODIFICACION
- REDUCCION EN COSTOS DE FINANCIACION
- MAYOR RESISTENCIA SISMICA
- COMPLETO RECICLAJE
POR QUE EL ACERO?
Los materiales de construcción modernos como el acero, concreto y vidrio, ofrecen un conjunto de nuevos conceptos de diseño para el arquitecto y el ingeniero.
La reposición de la malla vial y la generación de una infraestructura de autopistas generarán propuestas de más y más puentes como solución a las intersecciones viales y a la necesidad del cruce de peatones.
Los puentes metálicos se han convertido en una alternativa competitiva tanto tecnológica como económica, entre otros aspectos por su poco peso propio, por la rapidez de la construcción y facilidad de tener mayor distancia entre apoyos.
Estética y creatividad
El acero, por su ligereza, alta resistencia y elasticidad, ha permitido a los arquitectos llevar a la práctica sorprendentes ideas que anteriormente eran imposibles de realizar. El resultado han sido obras de diseño innovador y de gran libertad creativa, que destacan por sus formas elásticas y su enorme ligereza, disfrutan de iluminación natural y ofrecen inmensos espacios libres de columnas.
Flexibilidad
Con frecuencia los propietarios de los edificios han de modificar un espacio ya existente (añadir una nueva fachada, una escalera o un nuevo elemento arquitectónico, elevar o rebajar el techo) para adaptarlo a nuevas necesidades y actividades. El acero ofrece construcciones metálicas flexibles, que se pueden rediseñar o ampliar de forma sencilla y económica.
Precisión
Las complejas y creativas formas con que nos sorprenden algunas de las más recientes construcciones metálicas, como puentes, estadios, pabellones y museos, sólo han podido lograrse gracias a la altísima precisión y exactitud que ofrecen las nuevas tecnologías informáticas. Los programas de diseño asistido por ordenador permiten elaborar rápidamente layouts de las obras, realizar análisis y diseños con gran precisión, y crear secciones especiales de acero con ángulos y características inusuales.
Facilidad y rapidez de montaje
En una obra, la velocidad de construcción puede ser vital para el cliente. El acero, al ser más ligero que otros materiales, requiere cimientos menos profundos, lo que reduce tanto los costes como el tiempo de construcción. Además, el acero se encuentra disponible en perfiles en gran cantidad de tamaños y formas, lo que optimiza su uso y simplifica el montaje. Esto hace posible que la mayor parte de una estructura se pueda prefabricar en el taller, y de esta manera se logra una mayor exactitud y precisión.
Economía
La construcción en acero supone una importante reducción de los costes, especialmente porque las estructuras son ligeras y más resistentes, lo que permite cimientos menos profundos, y porque el montaje resulta muy rápido y eficaz. Pero también por otras razones: en una construcción metálica, las conducciones y tuberías pueden pasar a través de las aberturas de las vigas en vez de hacerlo a través de una capa independiente por encima o por debajo del suelo, lo que reduce el peso de la estructura y los costes finales. Además, las estructuras metálicas ofrecen una gran durabilidad, gracias a su alta resistencia a la corrosión y a su facilidad de mantenimiento.
Seguridad
Las estructuras metálicas son altamente resistentes a extremas situaciones de carga, como los terremotos o huracanes, y al fuego. El acero posee una excepcional ductilidad y tenacidad, por lo que puede soportar importantes deformaciones sin que la integridad del edificio resulte perjudicada. Sus propiedades no se alteran con el paso del tiempo ni varían con la localización en los elementos estructurales. Los cuidadosos controles de calidad a que se someten los materiales aseguran unos resultados altamente satisfactorios.
Ecología
El acero es un material reciclable al 100%. La mitad de la producción anual de acero del mundo procede de acero reciclable, lo que asciende a 400 millones de toneladas. De esta forma, el acero utilizado constituye materia prima, material no desechable y que no contamina, y puede ser reciclado varias veces sin perder por ello la calidad.
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